Irán disparó dos misiles balísticos de alcance intermedio contra Diego García, una base militar conjunta de Estados Unidos y el Reino Unido ubicada en medio del Océano Índico, según informaron varios funcionarios estadunidenses, aunque ninguno de los misiles alcanzó las instalaciones.
Según dos fuentes, uno de los misiles falló en pleno vuelo y un buque de guerra estadounidense disparó un interceptor SM-3 contra el otro. De acuerdo con uno de los funcionarios, no se pudo determinar si se logró interceptarlo.
El ataque iraní contra Diego García, a unos 4 mil kilómetros de Irán, implica que sus misiles tienen un alcance mayor del que Teherán había reconocido anteriormente. El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, declaró el mes pasado que Irán ha limitado deliberadamente el alcance de sus misiles a 2 mil kilómetros.
“Iran Watch”, que forma parte del Proyecto de Wisconsin para el Control de Armas Nucleares, afirmó que Irán posee misiles operativos con un alcance de 4 mil kilómetros. El Centro de Investigación y Educación Alma de Israel sitúa el alcance máximo de los misiles iraníes en torno a los 3 mil kilómetros, pero señala que existen informes sobre el desarrollo de armas con mayor alcance.
Situada en una remota isla del Territorio Británico del Océano Índico, Diego García es una base estratégica desde la que Estados Unidos alberga bombarderos, submarinos nucleares y destructores de misiles guiados.
El presidente Donald Trump ha calificado este viernes a los aliados de la OTAN de Estados Unidos de "cobardes" por no atender su exigencia de ayuda militar contra Irán para controlar la ruta marítima del estrecho de Ormuz.
"¡COBARDES, y lo RECORDAREMOS!", ha pubicado en su plataforma Truth Social.
Los aliados de Estados Unidos "no quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz, una maniobra militar sencilla que es la única razón de los altos precios del petróleo. Tan fácil de hacer para ellos, con tan poco riesgo", ha escrito.
Trump ha estado pidiendo a importantes aliados de EEUU y a otros países —ninguno de los cuales fue consultado ni informado sobre la guerra— que ayuden a garantizar la seguridad de la navegación a través del estrecho de Ormuz, controlado por Irán.
El conflicto ha sacudido los mercados globales, ha causado la muerte de miles de personas y ha desplazado a millones desde que comenzaron los ataques de EEUU e Israel el 28 de febrero.
El presidente estadounidense se quejó de que los países de la OTAN no querían unirse a la lucha contra Irán, pero aun así se quejan de los altos precios del petróleo.
"Ahora que esa lucha está GANADA militarmente, con muy poco peligro para ellos, se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz, una maniobra militar sencilla que es la única razón de los altos precios del petróleo. Es tan fácil para ellos hacerlo, con tan poco riesgo", escribió. "¡COBARDES, y lo RECORDAREMOS!"
Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, los Países Bajos, Japón y Canadá se comprometieron en una declaración conjunta el jueves a unirse a "los esfuerzos apropiados para garantizar el paso seguro a través del estrecho".
Sin embargo, el canciller alemán Friedrich Merz dejó claro que esto presupone el fin de los combates. El presidente francés Emmanuel Macron afirmó tras una cumbre de la Unión Europea en Bruselas que defender el derecho internacional y promover la desescalada era "lo mejor que podemos hacer", añadiendo: "No he oído a nadie aquí expresar voluntad de entrar en este conflicto; más bien, todo lo contrario".
Washington (EFE).- El presidente de EE.UU., Donald Trump, recurrió este jueves, durante una cumbre con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, a un chiste sobre el ataque japonés a la base naval estadounidense de Pearl Harbor durante la II Guerra Mundial para explicar que Washington quería iniciar la guerra contra Irán por «sorpresa» y por eso no avisó a sus aliados.
«No conviene dar demasiadas señales. Al entrar en acción -y lo hemos hecho con gran contundencia-, no se lo contamos a nadie, porque buscábamos el factor sorpresa», explicó Trump a un reportero nipón que le dijo que Tokio estaba muy sorprendido por el hecho de que Washington no notificara por adelantado al país asiático o a los aliados europeos sobre los bombardeos contra Irán.
«¿Y quién sabe más de sorpresas que Japón? ¿Por qué no me avisaron de lo de Pearl Harbor?», bromeó entonces Trump frente a la primera ministra japonesa en el Despacho Oval. «Saben más de sorpresas que nosotros», añadió el estadounidense.
Pearl Harbor no es el primer hecho histórico con el que Trump bromea
El ataque japonés acometido sobre la base naval en la isla de Hawái en diciembre de 1941 no solo supuso la entrada de EE.UU. en la Guerra del Pacífico, sino que hasta el 11-S fue el ataque que más víctimas estadounidenses ha dejado (más de 2.400) en suelo nacional.
Es, junto con el lanzamiento de dos bombas atómicas estadounidenses sobre Japón, uno de los episodios que Washington y Tokio suelen evitar mencionar en la medida de lo posible en el marco de su relaciones diplomáticas.
El comentario de hoy recuerda a otros episodios similares de Trump con líderes europeos.
El pasado enero el presidente estadounidense dijo en el Foro Económico de Davos que sin la ayuda de EE.UU. en la II Guerra Mundial la gente de esa comuna germanófona de Suiza (país que además fue neutral en el conflicto) y el resto de Europa estarían «hablando alemán».
Durante una comparecencia conjunta con el canciller alemán, Friedrich Merz, el año pasado, Trump también dijo que los desembarcos aliados del Día D en Normandía no supusieron «un día agradable» para los germanos.
Merz se apresuró a aclarar que los alemanes celebran el éxito de esa operación, que resultó clave para la derrota del nazismo y para poner fin al conflicto en Europa.
En el marco de la actual ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán, el Ejército israelí ha informado del asesinato de un total de nueve líderes del régimen iraní, empezando por el ayatolá, Alí Jamenei, hasta finalizar con el máximo jefe de Seguridad Nacional, Alí Larijani.
Según el Ejército israelí, estos ataques selectivos a los hombres clave del régimen iraní, que califica de "golpes demoledores", pretenden castigar a los culpables de la represión de las protestas antigubernamentales de enero y crear unas condiciones "óptimas" para un nuevo levantamiento interno que derroque al gobierno.
Los nueve altos cargos muertos son Alí Jamenei, Alí Larijani, Gholamreza Soleimani, Ali Shamjani, Mohamed Pakpour, Aziz Nasirzadeh, Eismail Jatib, Mohamed Shizari y Abdorrahim Musaví.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó este martes la muerte de Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia paramilitar Basij (encargada de la represión ciudadana y vinculada a la Guardia) en los bombardeos, según informaron agencias oficiales. Posteriormente, Irán también confirmó en redes sociales la muerte del secretario general del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani. Tanto la muerte de Gholamreza Soleimani como la de Alí Lariyai habían sido anunciadas previamente por Israel.
La Guardia Revolucionaria, en un comunicado recogido por las agencias Fars y Tasnim, vinculadas con este cuerpo militar, explicó que Soleimani murió "en un ataque terrorista" y elogió el papel "estratégico e inigualable" del comandante dentro de la Basij. Además, aseguró que, a pesar de este asesinato, la Basij no cesará en la lucha.
Israel sostiene que la milicia Basij, bajo el mando de Soleimani, lideró las principales operaciones de represión, "empleando violencia extrema y arrestos masivos", contra los manifestantes que protagonizaron a principios de enero las protestas más multitudinarias contra el régimen de los últimos años, donde miles de personas fueron asesinadas.
La muerte de Alí Lariyani, por su parte, fue anunciada en su propia cuenta de X y después fue confirmada por la oficina de información del Gobierno. Además de Lariyani, también murieron en el ataque su hijo, uno de sus adjuntos y varios guardaespaldas, según confirmó el propio Consejo citado por la agencia de noticias Mizan.
Lariyani (Irak, 1958) estaba considerado una de las figuras políticas más influyentes del régimen iraní, y había sido descrito por la prensa árabe como el "hombre más importante solo por detrás de figuras clave como Mojtaba Jameneí". La última vez en la que apareció en público fue el pasado viernes, cuando participó junto a otros responsables y miles de personas en una marcha en la capital iraní para desafiar las amenazas a Irán y manifestar su rechazo a la guerra contra su país.
Además, fue presidente del Parlamento iraní durante más de una década y excomandante de la Guardia Revolucionaria. Poseía también una completa formación con un máster en Filosofía por la Universidad de Teherán y una licenciatura en Matemáticas e Informática por la Universidad iraní de As Sharif.
Me hizo reir con lo de las medias. En ese punto lo había reempezado con subtítulos porque al de la rosa no le entendía mucha cosa ¿ese es Juan? Bastante insoportable es.
¿Sería posible un show de chistes sobre un informático? Que le lleven PCs o cosas a arreglar y por un motivo u otro sea chistoso, como en este caso.
Son dos humoristas Españoles que hacía el programa de cruz y raya hace ya muchos años el que va vestido de traje con la rosa se llama juan y imita a un jitano por eso no le entiende mucho por que habla mas o menos como los jitanos.
La verdad si te refieres a vídeos de chistes o monólogos así como este vídeo que he compartido aquí la verdad que veo muy pocos y que sean así tan bueno como esté lo veo difícil, si sabes alguno o alguien quiere publicar alguno estilo como esté que lo comparta en este post.
«Si es que sigue con vida», la Guardia Revolucionaria iraní asegura que matará al primer ministro israelí. «Seguiremos persiguiendo sin descanso y mataremos con fuerza al criminal primer ministro sionista, si es que sigue con vida», ha afirmado el cuerpo militar de élite en un comunicado emitido por su oficia de relaciones públicas y recogido por la web Sepah News, vinculada con la Guardia.
La amenaza ha coincidido con el lanzamiento de la 52 oleada de ataques iraníes contra sectores industriales en Israel y fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, según ha anunciado la Guardia Revolucionaria, que no ha especificado de qué país se trataba.
El 28 de febrero, día de comienzo del conflicto, acabaron muertos numerosos altos cargos iraníes, entre ellos el entonces líder supremo Alí Jameneí, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Mohamad Pakpur, o jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví.
Estados Unidos e Israel e Irán han bombardeado a diario al país, que ha respondido con ataques a instalaciones estadounidenses y energéticas en la región, y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
La última cifra oficial del número de iraníes muertos se ofreció el jueves 5 y se situó en 1.230.
Mientras esto ocurría sobre el terreno, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha señalado que Washington podría volver a bombardear la isla iraní de Kharg, el centro de la industria petrolera de la República Islámica, que fue objeto de «uno de los bombardeos más poderosos» de la historia de Oriente Medio, según él mismo señaló durante el anuncio que hizo en su red social Truth.
En una entrevista telefónica con la cadena NBC, señaló que «quizás» vuelvan a bombardear «unas cuantas veces más solo por diversión». Irán señaló ayer que la isla había sufrido daños, pero que no había interrumpido los trabajos petrolíferos en la misma.
Por su parte, un alto cargo del partido gobernante japonés ha anunciado este domingo que Tokio no descarta enviar buques de guerra a defender el estrecho de Ormuz, como ha pedido Trump, pero ha dejado claro que el país debe considerar la posibilidad con «cautela».
«Legalmente, no descartamos la posibilidad de emitir una orden de seguridad marítima en virtud del artículo 82 de la Ley de las Fuerzas de Autodefensa, pero dado el conflicto en curso, debemos tomar una decisión con cautela», ha advertido el jefe del consejo de políticas del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), Takayuki Kobayashi, durante un programa en la televisión pública NHK.
Además, las autoridades estadounidenses han facilitado las identidades de los seis soldados que murieron el jueves en un incidente que el Pentágono ha descrito como un accidente mientras que Irán y las milicias iraquíes aliadas lo atribuyen al impacto de un misil.
Con la muerte de esos militares ya son catorce los soldados de Estados Unidos fallecidos desde el comienzo de la guerra contra Irán el 28 de febrero: siete murieron directamente por ataques iraníes, uno más por una «emergencia médica» en Kuwait, y el resto en este incidente en Irak.
La guerra de Irán lleva ya dos semanas de desarrollo y no parece que su final sea cercano. Pese a ello, uno de sus impulsores, el presidente de Estados Unidos, la ha dado por finiquitada en varias ocasiones. No obstante, al mismo tiempo sigue pidiendo el apoyo de otras naciones.
Uno de los casos más significativos es el de Reino Unido. Existe cierta tensió entre Londres y Washington desde el inicio de las hostilidades. El gobierno del laborista sir Keir Starmer rechazó colaborar en el esfuerzo bélico de Estados Unidos y Trump se lo reprochó.
"Está bien, primer ministro (Keir) Starmer. Ya no los necesitamos, pero lo recordaremos. ¡No necesitamos a gente que se une a las guerras después de que ya las hemos ganado!", dijo el inquilino de la Casa Blanca.
Pero una semana después, Trump ha pedido a varios países, incluida específicamente Reino Unido, que se una a una fuerza internacional para garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz.
Y este hecho ha sido aprovechado por la prensa británica para recordarle al presidente estadounidense sus palabras de la pasada semana: "¿Creía que ya había ganado la guerra?", se pregunta este domingo el Daily Mirror en su portada.
En su interior, el rotativo habla de "un humillante giro de 180 grados". "Donald Trump ha dado un giro de 180 grados humillante, suplicando al Reino Unido y a otros países que envíen buques de guerra a Oriente Medio para ayudar a vigilar el estrecho de Ormuz", sostiene este medio.
La participación militar de Reino Unido en Oriente Medio no es el único punto de desencuentro entre Downing Street y la Casa Blanca. Donald Trump autorizó este jueves temporalmente la compra de petróleo ruso que esté en tránsito para contener la escalda de los precios, pero Reino Unido no hará lo mismo.
En cambio, el secretario de Estado británico de Energía, Michael Shanks, declaró este viernes que el Reino Unido ha sido "muy claro" sobre las sanciones impuestas a Rusia, por lo que "se mantienen".
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que las fuerzas armadas estadounidenses ejecutaron uno de los bombardeos "más poderosos" de la historia de Oriente Medio, "aniquilando" por completo todos los objetivos militares en la isla iraní de Jark.
El mandatario dijo en su cuenta de Truth Social que el ataque fue ejecutado por el Comando Central bajo sus órdenes y que aniquilaron "por completo todos los objetivos militares en la isla", donde se almacena el 90% del petróleo que el país exporta al mundo.
Trump calificó esta isla como "la joya de la corona de Irán" y describió el ataque como uno de los "más poderosos" de la historia ejecutados sobre esta región.
Sin embargo, el mandatario dijo que había optado por "no destruir la infraestructura petrolera de la isla", una decisión que puede reconsiderar si se mantiene el bloqueo en el golfo Pérsico.
Si Irán, o cualquier otro, hace algo que interfiera con el paso libre y seguro de los barcos a través del estrecho de Ormuz, reconsideraré inmediatamente esta decisión", advirtió.
Jark, ubicada a 25 kilómetros de la costa iraní, es descrito como un punto vital para Irán debido a que concentra la principal terminal petrolera del país y es el mayor punto de carga de crudo para buques petroleros.
De acuerdo con medios locales, la isla también es conocida por tener grandes tanques de almacenamiento de petróleo para distribuir al mercado internacional.
Horas antes del ataque, expertos citados por la BBC habían cuestionado que Estados Unidos e Israel no habían atacado a esta isla posiblemente porque el perjuicio en términos energéticos sería irreversible.