La jornada del lunes en la Casa Blanca tomó un giro inusual cuando, tras un pedido de McDonald’s en el Despacho Oval, Donald Trump ofreció una conferencia donde mezcló la guerra en Irán, críticas al papa León XIV y una polémica imagen suya como Jesús.
El presidente estadounidense, gran aficionado a la comida rápida, salió al jardín de la Casa Blanca para recibir un pedido de hamburguesas de manos de una empleada de la plataforma de entregas DoorDash.
«Tengo un pedido para usted, señor presidente», declaró la repartidora, Sharon Simmons, al entregarle las bolsas de papel.
«Esto no parece preparado, ¿verdad?», preguntó Trump a los periodistas después de recibir la entrega de Simmons, a quien la empresa describió como una abuela de diez nietos de Arkansas.
El acto fue concebido para destacar la política del republicano multimillonario Trump de «no impuestos sobre las propinas», que, según dijo, había supuesto una devolución de 11.000 dólares para Simmons este año.
Pero, como suele suceder con el republicano, la conversación derivó rápidamente hacia temas mucho más sensibles.
Trump había sido objeto de críticas después de que el domingo por la noche apareciera en su cuenta de Truth Social una imagen generada por IA, ya eliminada, en la que estaba representado como Jesús, poco después de criticar al papa León XIV por su postura sobre Irán.
«Sí la publiqué, y pensé que era yo como médico y que tenía que ver con la Cruz Roja», declaró Trump. «Se supone que soy yo como médico, haciendo que la gente mejore. Y yo hago que la gente mejore. Hago que la gente mejore mucho».
Las preguntas derivaron entonces hacia la guerra en Irán.
El bloqueo ordenado por Trump a los puertos iraníes entró en vigor poco más de dos horas antes de la rueda de prensa, tras el fracaso de las conversaciones en Pakistán durante el fin de semana.
Trump afirmó que Irán quiere «con muchas ganas» llegar a un acuerdo, que según él debe buscar impedir que Teherán se dote de un arma nuclear.
– Propinas –
Con la desconcertada repartidora todavía a su lado, Trump dejó claro además que no pensaba pedir disculpas al primer jefe de la Iglesia católica nacido en Estados Unidos.
«No hay nada por lo que disculparse. Está equivocado», dijo, un día después de arremeter contra el papa León XIV por oponerse a la guerra en Oriente Medio.
«El papa León dijo cosas que son incorrectas. Estaba muy en contra de lo que estoy haciendo con respecto a Irán, y no se puede tener un Irán (dotado de un arma) nuclear», apuntó Trump.
El presidente abordó luego uno de sus temas favoritos: la prohibición de las personas transgénero en las competiciones deportivas femeninas, preguntándole al respecto a Simmons.
«No tengo realmente una opinión sobre eso», respondió la repartidora. «Estoy aquí para hablar de la exención de impuestos a las propinas».
Los periodistas le preguntaron entonces si el personal de la Casa Blanca dejaba buenas propinas. Ella se encogió de hombros.
«Espere», dijo Trump, antes de meter la mano en el bolsillo del pantalón, sacar lo que parecía ser un billete de 100 dólares doblado y dárselo a Simmons.
«Gracias», le dijo sonriente el presidente al periodista. «¡Me lo recordó!»
A esta hora ya ha entrado en vigor el bloqueo ordenado por el presidente de EEUU, Donald Trump, al tráfico marítimo de entrada y salida en los puertos iraníes (previsto para este lunes a partir de las 16.00 horas en la España peninsular) por el estrecho de Ormuz. Trump, en su red social, acaba de amenazar con "eliminar de inmediato" a cualquier buque iraní que se salte el bloqueo que militares estadounidenses han iniciado. "Advertencia: Si cualquiera de estos buques se acerca lo más mínimo a nuestro bloqueo, será eliminado de inmediato, utilizando el mismo sistema de neutralización que empleamos contra los narcotraficantes en embarcaciones en alta mar. Es rápido y brutal". Horas antes, las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron de que "la imposición por parte de Estados Unidos de restricciones a la circulación de buques en aguas internacionales es un acto ilegal y equivale a piratería. Si la seguridad de los puertos de la República Islámica de Irán en el golfo Pérsico y el mar de Omán se ve amenazada, ningún puerto en estas aguas estará a salvo", han afirmado. Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha asegurado este lunes que el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos "podría romperse de un momento a otro".
«Irán no ha aceptado las condiciones de Estados Unidos», ha declarado JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, tras una larga sesión de negociación con representantes del país persa en busca de la paz en Oriente Medio. El punto de máximo desencuentro, según la Casa Blanca, es que Teherán «no renuncia a tener un arma nuclear». Vance, que ya está de regreso desde Islamabad (Pakistán), no ha dado por cerrada la vía del diálogo, pero ahora la incertidumbre planea sobre la frágil tregua de dos semanas acordada entre las dos partes.
Tanto Irán como Estados Unidos están ofreciendo diferentes razones para el fracaso de las conversaciones de paz. Según los medios de comunicación estatales iraníes, «las exigencias» de EE UU frustraron las conversaciones para poner fin a la guerra.
«A pesar de varias iniciativas de la delegación iraní, las demandas irrazonables de la parte estadounidense impidieron el progreso de las negociaciones. Así terminaron las negociaciones», difundió la emisora estatal iraní IRIB en una publicación en Telegram.
Mientras tanto, Estados Unidos asegura que fueron «flexibles» y «complacientes». Vance dijo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le pidió que «fuera a Islamabad de buena fe e hiciera su mejor esfuerzo para llegar a un acuerdo. Lo hicimos y, desafortunadamente, no pudimos hacer ningún progreso».
Vance ha agradecido la mediación de Pakistán y ha querido dejar claro que su propuesta era «muy sencilla» y cuáles eran las líneas rojas. Sobre la mesa han estado el bloqueo del estrecho de Ormuz y la extensión del alto el fuego a Líbano, donde Israel continúa atacando, pero el punto de máximo desencuentro ha sido el programa nuclear del país persa.
El incipiente proceso de paz, en una jornada que duró 21 horas, queda en suspenso, aunque Vance ha reconocido que, al menos, ha mantenido un contacto positivo con la delegación iraní, lo que deja una puerta abierta a futuros contactos. Pakistán ha pedido a ambas partes que cumplan su compromiso con el alto el fuego alcanzado el pasado miércoles. «Es imperativo», ha remarcado el ministro de Asuntos Exteriores, Ishaq Dar, en un comunicado tras las conversaciones.
Desde Teherán, el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores iraní ha señalado que «las conversaciones se desarrollaron en un ambiente de desconfianza», y que era «lógico» que no se pudiera llegar a un acuerdo en una sola sesión.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este sábado a China que tendrá "grandes problemas" si se confirman los reportes de que se prepara para enviar armas a Irán.
"Si China hace eso, China va a tener grandes problemas", dijo a la prensa en la Casa Blanca antes de volar hacia Florida.
El líder republicano reaccionó así al ser preguntado por la información publicada por la cadena CNN según la cual los servicios de inteligencia estadounidenses han detectado que China se está preparando para entregar nuevos sistemas de defensa aérea a Irán.
La inteligencia estadounidense también cree que Irán estaría utilizando el alto el fuego temporal vigente como una oportunidad para reabastecer ciertos sistemas de armas con la ayuda de socios como Pekín. Trump tiene previsto viajar en mayo a Pekín para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping.
Estados Unidos e Irán iniciaron este sábado en Islamabad negociaciones para poner fin a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero, unas conversaciones en las que participaron el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf.
Se trata del contacto cara a cara de más alto nivel entre Estados Unidos e Irán desde que ambos países rompieron sus relaciones por la revolución islámica de 1979.
Justo en el momento en que se ha informado del inicio de las conversaciones indirectas entre EEUU e Irán, con mediación paquistaní, el presidente de EEUU, Donald Trump, ha vuelto a cargar contra el régimen de Teherán en su red social Truth. "Todo el mundo sabe que están PERDIENDO, ¡y PERDIENDO A LO GRANDE! Su Armada ha desaparecido, su Fuerza Aérea ha desaparecido, su sistema antiaéreo es inexistente, el radar está muerto, sus fábricas de misiles y drones han sido prácticamente aniquiladas junto con los propios misiles y drones y, lo más importante, sus "líderes" de toda la vida ya no están con nosotros, ¡alabado sea Alá!", ha escrito en un extenso mensaje.
En plenas conversaciones en estos momentos entre Irán y a Trump no se le ocurre que soltar estas frases pero ojo Irán tampoco se ha quedado corto antes de entablar conversaciones de supuestamente parar el conflicto.
La guerra tecnológica entre China y Taiwán no solo se libra en fábricas, laboratorios o despachos. También se está jugando en algo mucho más difícil de blindar: el talento. Según las autoridades taiwanesas, desde 2020 se han investigado 100 casos relacionados con el supuesto robo de ingenieros y especialistas del sector de los semiconductores por parte de empresas chinas que, en muchos casos, habrían operado a través de sociedades fantasma.
El último movimiento ha puesto bajo investigación a 11 nuevas firmas chinas, acusadas de ocultar su origen real para captar personal taiwanés sin autorización. La sospecha es seria, porque no hablamos de perfiles cualquiera, sino de profesionales con experiencia en chips, inteligencia artificial, litografía, memoria y fabricación avanzada. Es decir, justo el tipo de conocimiento que puede acelerar años enteros de desarrollo industrial.
Lo he visto en directo tanto el despegue como el amerizaje y es una pasada volver a orbitar la luna para dar el próximo paso de volver aterrizar en la luna y hacer una base en la luna como siempre Estados Unidos lo ha vuelto hacer.
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha advertido este miércoles a EEUU de que tiene que "elegir" entre respetar el alto el fuego o continuar con la guerra "a través de Israel", después de que el Ejército israelí haya llevado a cabo una oleada de ataques contra Líbano, dejando más de 200 muertos en una jornada en la que Washington y Teherán aceptaron una tregua de 12 días. "Las condiciones del alto el fuego entre Irán y EEUU son claras y explícitas: EEUU debe elegir entre el alto el fuego o la continuación de la guerra a través de Israel. No puede tener ambas cosas", ha manifestado en redes sociales. El jefe de la diplomacia iraní ha destacado que "el mundo es testigo de las masacres en Líbano", donde han muerto más de 100 personas y resultado heridas al menos 800 en un solo día, y ha apuntado a que ahora "la pelota está en el tejado de EEUU, y el mundo está pendiente de si cumplirá sus compromisos".
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha defendido este miércoles, el primero de los 14 días de tregua, que Irán "ha experimentado un cambio de régimen muy productivo", que "no habrá enriquecimiento de uranio, y que Estados Unidos, en colaboración con Irán, desenterrará y eliminará todos los restos nucleares enterrados a gran profundidad". Su Secretario de Guerra, Pete Hegseth, se atribuye "una victoria militar histórica" de EEUU sobre Irán. En las últimas horas, sin embargo, y a pesar del alto el fuego, la Compañía Nacional de Petróleo de Irán denunció un "cobarde ataque de los enemigos" contra su refinería en la isla de Lavan, situada en el golfo Pérsico, y Kuwait aseguró que interceptó varios drones a lo largo de la mañana.
EE.UU. e Irán se encuentran negociando intensamente con la mediación de Pakistán y se espera que puedan cerrar un acuerdo en las próximas horas antes de que expire el plazo dado por Donald Trump a Teherán para que reabra el estrecho de Ormuz, según explicó una fuente consultada por la cadena CNN.
De acuerdo con una fuente en Pakistán citada por CNN, las negociaciones han entrado en una fase decisiva, con "buenas noticias" previstas en el corto plazo y contactos de alto nivel encabezados por el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, quien ha asumido un rol central en la mediación.
El régimen de Irán difundió este martes imágenes de personas formando cadenas humanas alrededor de la infraestructura de diferentes lugares del país y cerca de las centrales eléctricas a pocas horas de que venza el ultimátum del presidente Donald Trump.
Cabe recordar que días atrás el mandatario de la Unión Americana decretó un ultimátum al régimen de Irán para que reabra el estrecho de Ormuz y puso como plazo máximo este martes 7 de abril.
Los videos y fotografía publicadas en los canales estatales de Irán muestran cadenas humanas en puentes e infraestructura eléctrica mientras ondean banderas del país y fotografías del ayatolá Ali Jamenei, quien murió en el ataque de Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero.
Otras imágenes mostraron a personas en la ciudad de Kermanshah rodeando una central eléctrica y el mensaje: “Los ataques a la infraestructura eléctrica se consideran crímenes de guerra”.