El escándalo estalló hace semanas. Lo que debía ser una prueba de ciberseguridad terminó con agentes de IA de OpenAI fuera de su entorno controlado y actuando sobre servidores reales de Hugging Face. Ambas compañías contaron entonces lo esencial.
Ahora, un nuevo informe de Swarm Traces firmado por ocho investigadores entra en el detalle de cómo se produjo ese ataque gracias al rastro que los agentes dejaron repartido en millones de enlaces públicos.
A partir de él, el equipo ha reconstruido más de 80.000 fragmentos de programas y peticiones que los agentes llegaron a preparar. Hugging Face ha confirmado que ese material coincide con los rastros que encontró durante su propia respuesta al incidente.
El resultado es la radiografía más detallada hasta la fecha de cómo actuaron los agentes. Encadenaron servicios, buscaron y clasificaron secretos, abrieron vías alternativas e intentaron mantener el acceso. El informe mide además hasta dónde llegó cada maniobra. Algunas se completaron, otras se quedaron en intentos y, en muchos casos, el desenlace no ha podido comprobarse.
Para saber más:
https://www.lavanguardia.com/vida/20261010/11648162/anatomia-hackeo.html





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