
De vez en cuando, David gana a Goliat. Ha ocurrido esta semana en Los Ángeles, donde una joven de 20 años ha podido no con un gigante estadounidense sino con dos, Meta y Google. Las dos compañías han sido condenados a pagar seis millones de dólares a Kaley G.M. por daños a su salud mental por adicción a las redes sociales.
El pasado miércoles, después de más de 40 horas de deliberación en nueve días, el jurado de la Corte Superior del Condado de Los Ángeles declaró a Meta y YouTube (propiedad de Google) responsables de haber perjudicado gravemente a Kaley. Lo hicieron, dice la sentencia, mediante el diseño deliberadamente adictivo de sus plataformas. También fueron denunciadas TikTok y Snapchat, pero llegaron a un acuerdo extrajudicial antes del juicio.
Los seis millones que tendrán que pagar a esta joven se reparten entre tres para compensarla y otros tres para castigar a Meta y YouTube por haber actuado con malicia o fraude. La compañía de Mark Zuckerberg asumirá el 70% de la indemnización, mientras que Google pagará el 30% restante. "Discrepamos con el veredicto y estamos evaluando nuestras opciones legales", ha declarado Meta en un comunicado.





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