Un diario ultraconservador iraní, el Hamshahri, cercano al régimen islamista radical de los ayatolás, ha publicado una imagen que ilustra la llamada 'lista de la venganza'.
Se trata de los objetivos de Teherán para vengar la muerte del anterior líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, entre los que destacan dos: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
Estos dos líderes son presentados con un punto de mira en la frente. Junto a Trump y Netanyahu están el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron; la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; el canciller alemán Friedrich Merz y el ya dimitido primer ministro de Reino Unido, sir Keir Starmer.
Además, la lista la completan otros altos cargos del Gobierno de Estados Unidos, como el secretario de Estado Marco Rubio o el secretario de Guerra, Pete Hegseth; y del Goberno de Israel, como el ministro de Defensa, Israel Katz o el jefe del Estado Mayor de la nación hebrea, Eyal Zamir, entre otros.
Pese a la proximidad del diario Hamshahri con el régimen, no hay indicios de que la imagen publicada por el periódico haya sido aprobada oficialmente por las autoridades iraníes.
Esta lista se publica poco después de que se haya conocido de que Israel ha informado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de la existencia de planes por parte de Irán de acometer un asesinato contra él.
El inquilino de la Casa Blanca ha respondido ya que en el caso de que Irán si quiera intentase un magnicidio contra su persona, un milliar de misiles estadounidenses se dirigirían al país islamista.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses usaron por primera vez en combate drones marítimos para atacar un centro de mantenimiento para submarinos y barcos en Irán, informó este lunes el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom) en medio de la nueva escalada de la guerra.
El organismo, con sede en Florida, publicó un vídeo del ataque en sus redes sociales junto con un comunicado en el que expuso que las fuerzas del Centcom «atacaron con éxito» el domingo dicha instalación en un puerto iraní con «múltiples drones de superficie para ataques unidireccionales».
«Tres embarcaciones de superficie no tripuladas Corsair impactaron el puerto en la Base Naval de Bandar Abbas, lo que marca la primera vez que las fuerzas estadounidenses emplean drones marítimos en operaciones de combate«, indicó.
El Comando Central sostuvo que los ataques «degradaron la capacidad de Irán para continuar atacando el transporte marítimo comercial».
Tensión entre EE.UU. e Irán en crecimiento
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes el restablecimiento del bloqueo naval a Irán y que Washington cobrará una compensación del 20 % por proteger a los buques que atraviesen el estrecho de Ormuz, en medio de la escalada del conflicto.
La guerra se ha intensificado desde la semana pasada, cuando Trump dio por acabado el acuerdo marco del alto el fuego con la República Islámica que él firmó el 17 de junio ante los persistentes ataques de Teherán a los barcos que navegan por Ormuz, por donde circulaba la quinta parte del crudo global antes de la guerra.
Las fuerzas estadounidenses reportaron haber atacado el fin de semana aproximadamente 140 objetivos militares iraníes con municiones de precisión lanzadas desde aviones de combate, drones y buques navales.
En respuesta, Teherán ha bombardeado Kuwait, Baréin, Catar, Jordania, Omán y Emiratos Árabes Unidos, países aliados de Washington con presencia militar estadounidense.
Al prometer nuevos ataques contra Irán, el presidente Donald Trump dijo el lunes que Estados Unidos podría atacar una instalación nuclear subterránea conocida como Pickaxe Mountain.
“Pickaxe es un posible objetivo para un buen y fuerte disparo directo a la puerta principal”, dijo Trump en una entrevista con el presentador de radio conservador Hugh Hewitt.
"Vamos a arrasar con Pickaxe Mountain", añadió Trump. "Díganles a los iraníes que estén preparados. Que sepan que vamos a por ellos, ¿de acuerdo? No hay absolutamente nada que puedan hacer al respecto".
El gobierno iraní ha descrito la instalación, profundamente enterrada y fuertemente fortificada, como una planta de ensamblaje de centrifugadoras. Sin embargo, Teherán ha impedido el acceso de inspectores internacionales a la Montaña del Pico, lo que ha avivado la preocupación de que se esté utilizando para otros fines encubiertos, como el enriquecimiento de uranio.
Trump afirmó el lunes que el gobierno estadounidense tiene “muchos ojos” puestos en el lugar y que “no hay actividad” allí. Sin embargo, el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, con sede en Washington, que estudia las instalaciones nucleares de Irán, indicó que la actividad vehicular observada en imágenes satelitales de finales de junio sugiere que la construcción dentro del complejo de túneles de Pickaxe Mountain y el refuerzo de su entrada continúan.
Las instalaciones de Pickaxe Mountain se encuentran a aproximadamente un kilómetro y medio de Natanz, uno de los tres emplazamientos nucleares que el ejército estadounidense bombardeó en junio de 2025. Desde entonces, Irán solo ha permitido que el Organismo Internacional de Energía Atómica visite instalaciones que no representan un riesgo de proliferación, como el reactor de investigación de Teherán y la instalación nuclear comercial iraní en Bushehr.
Se esperaba que los negociadores de Estados Unidos e Irán discutieran el acceso de los inspectores durante el período de 60 días para las conversaciones nucleares, según lo estipulado en su acuerdo preliminar. En la entrevista del lunes, Trump restó importancia al acuerdo, calificándolo de "prueba" que "no significaba mucho".
"Esta noche les vamos a dar una paliza, y mañana también", dijo.
Poco después de las declaraciones de Trump, el Comando Central de Estados Unidos anunció que había comenzado una tercera noche consecutiva de ataques contra Irán "por orden del comandante en jefe", y afirmó que las operaciones "continuarían imponiendo un alto costo a las fuerzas iraníes y mermando su capacidad para atacar a civiles inocentes y buques mercantes en el estrecho de Ormuz".
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán continúan aumentando. Este lunes, el régimen de los ayatolás ha asegurado que hay personas en el país que "cuentan los minutos para dar la bienvenida" a los soldados estadounidenses en caso de una posible intervención terrestre para tomar la estratégica isla iraní de Jarg, como ha sugerido en varias ocasiones en las últimas semanas el presidente estadounidense, Donald Trump.
"Hay personas en esas mismas zonas, y no son pocas, que están contando los minutos para dar la bienvenida a estos individuos", ha afirmado el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmaeil Baqaei, en una rueda de prensa recogida por la agencia Efe.
"Verán las consecuencias", ha aseverado el diplomático en respuesta a una pregunta sobre las declaraciones y amenazas de Trump acerca de una posible toma de la isla de Jarg, situada a unos 25 kilómetros de la costa iraní y desde donde Irán exporta el 90% de su petróleo. Las afirmaciones de Baqaei se producen en medio de la escalada militar entre Irán y Estados Unidos y ante las reiteradas amenazas del presidente estadounidense de emprender una operación terrestre.
El pasado martes, Trump dijo a la cadena estadounidense Fox News que podría llevar a cabo una intervención terrestre en Jarg: "Si logramos degradar sus capacidades lo suficiente y llegar a lo más profundo de su estructura, lo haría".
Washington ha lanzado ya varios ataques aéreos contra la isla de Jarg desde el inicio de la guerra, el pasado 28 de febrero. Sin embargo, las tensiones entre Estados Unidos e Irán han vuelto a recrudecerse desde el 11 de julio, con una nueva oleada de bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní y ataques de represalia de Teherán contra intereses de Washington en distintos puntos de Oriente Medio, una dinámica que ha continuado esta madrugada por novena jornada consecutiva y tras la muerte de varios soldados estadounidenses en la región.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado este jueves que sopesa lanzar un "ataque masivo" contra Irán, que sería mayor que el que inició el republicano el pasado 28 de febrero y que dio lugar a la guerra actual.
En una breve entrevista telefónica con el diario digital 'Axios', el presidente estadounidense ha explicado que todavía no ha tomado una decisión definitiva al respecto. "Estoy considerando un ataque masivo. Más grande que nunca. Estoy cerca de tomar una decisión. Estamos todos preparados", ha dicho, según ha publicado EFE.
Trump se ha mostrado confiado en que Israel "se uniría en dos minutos" si él se lo pidiera, aunque ha apuntado que Estados Unidos no necesita a nadie para lanzar una operación contra la República Islámica.
El mandatario estadounidense ha asegurado que los iraníes "quieren negociar" un acuerdo nuclear que ponga fin al conflicto, aunque considera que aún no están preparados para un pacto. "Todavía no han sufrido lo suficiente", ha expresado.
El mes pasado, Washington y Teherán firmaron un memorando de entendimiento para establecer un alto el fuego, desbloquear el estrecho de Ormuz y dar espacio a negociaciones sobre el programa nuclear iraní, pero la tregua se rompió y ambos países intercambian fuego cruzado desde hace dos semanas.
Estados Unidos (EEUU) frustró este martes un intento de ataque sorpresa con varios misiles balísticos lanzados desde Irán contra tropas estadounidenses desplegadas en Oriente Medio, en el primer ataque de este tipo desde que el presidente Donald Trump afirmó que Washington y Teherán estaban negociando.
El Comando Central detalló: “fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica lanzaron múltiples misiles balísticos desde Irán en un intento de ataque sorpresa contra las fuerzas de EE.UU. con base en Oriente Medio”.
EEUU frustra ataque de Irán
“Todos los misiles iraníes fueron interceptados con éxito. Las fuerzas de EE.UU. permanecen vigilantes y en un alto estado de preparación”, añadieron.
La situación podría quebrar por completo las negociaciones que ambos países habían anunciado durante el pasado lunes.
De hecho, por aquella situación el presidente de EEUU, Donald Trump, había anunciado una pausa en la ofensiva de su país contra la nación islámica.
“Quieren reunirse y nos estamos reuniendo. Veamos qué pasa. Hay posibilidades de que podamos llegar a un acuerdo”, indicó Trump el lunes pasado.
“Nos pidieron muy amablemente: ‘Por favor, paremos, reunámonos"”, añadieron.
Junto con eso, el mandatario había asegurado que estaba “listo para atacar” en caso que las conversaciones no prosperaran.
Ataque traicionero de Irán en mi opinión si Donal trump no termina esta guerra con Irán lo que empezó se debe de terminar no dejar al enemigo a media porque luego pasa lo que pasa.
Donald Trump, amenazó este miércoles a Irán con una contundente respuesta al ataque «sorpresa» contra una base aérea de Estados Unidos en Jordania. «Les vamos a dar una jodida paliza», aseguró tajante el mandatario en una entrevista con Fox News. «Les golpearemos con fuerza», insistió. El republicano explicó que las fuerzas estadounidenses tuvieron solo unos minutos para interceptar y derribar los misiles balísticos lanzados por Teherán, y agregó que revisó un vídeo en el que se observa como los militares comunicaban coordenadas en tiempo real durante la operación.
La Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) reivindicó este miércoles el ataque, que tuvo lugar en una jornada de renovado fuego cruzado, en la que Estados Unidos y Arabia Saudí ejecutaron bombardeos de precisión contra posiciones de grupos terroristas alineados con Irán en el este de Irak.
Washington respondió, así, a más de treinta ataques con drones dirigidos por la IRGC contra fuerzas estadounidenses e infraestructuras energéticas saudíes en las últimas 72 horas, según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom).
Trump indicó este miércoles a Fox News que los ataques conjuntos de Estados Unidos y Arabia Saudí contra las milicias chiíes de Irak aliadas con Irán fueron coordinados antes con el Gobierno iraquí. El presidente estadounidense calificó de «cáncer» a estos grupos y advirtió de que estudia nuevas acciones contra ellos.
Estos ataques elevan la temperatura y mantienen en vilo las negociaciones en la guerra, que ya supera los cinco meses, después de que Trump ordenara, hace apenas dos días, una pausa en las hostilidades para avanzar en el diálogo por la paz.
Arabia Saudí ha dado un paso que hasta hace poco parecía improbable. Por primera vez desde que comenzó la actual escalada con Irán, el reino árabe ha participado de forma abierta en una operación militar conjunta con Estados Unidos contra objetivos satélite de Teherán. Los bombardeos, dirigidos contra depósitos logísticos y de armamento de milicias afines a los iraníes en el este de Irak marcan un cambio de enorme relevancia estratégica en Oriente Próximo y evidencian hasta qué punto la guerra ha terminado acercando a dos antiguos rivales de la región: Israel y Arabia Saudí.
La operación ha sido anunciada simultáneamente por el Mando Central estadounidense y por el Ministerio de Defensa saudí. Según Washington, los ataques responden a más de 30 lanzamientos de drones contra tropas estadounidenses y contra instalaciones energéticas saudíes durante los últimos tres días. Riad ha confirmado además que ha interceptado varios drones dirigidos contra complejos petroleros de la capital y del este del país.
Las fuerzas atacadas pertenecían a grupos armados iraquíes respaldados por la Guardia Revolucionaria Iraní. Las Fuerzas de Movilización Popular, que son una de las principales estructuras paramilitares apoyadas por Teherán, han asegurado que al menos 20 de sus combatientes han muerto y otros 32 han resultado heridos tras los bombardeos sobre su cuartel general en Bagdad y otras seis instalaciones.
a decisión saudí de entrar de este modo en el conflicto supone un verdadero punto de inflexión. Durante décadas, Riad había preferido contener su enfrentamiento con Irán mediante aliados regionales o con apoyo estadounidense, evitando implicarse directamente en operaciones militares conjuntas de este tipo. Incluso después de los ataques contra las instalaciones petroleras de Aramco en 2019, atribuidos a Irán, la respuesta saudí fue contenida.
En medio de amenazas de Irán, el presidente de EE. UU. se escondió en un contenedor de cáterin y fue trasladado en una aeronave militar tras la cumbre de la Otán el mes pasado.
Altos funcionarios del gobierno participaron en un complejo engaño para sacar discretamente al presidente Donald Trump de Turquía durante la cumbre de la OTAN celebrada allí el mes pasado; lo trasladaron en un contenedor de servicio de comida hacia un avión militar debido a una amenaza de Irán contra él y el Air Force One, dijeron el lunes dos altos funcionarios estadounidenses.
Trump y otros funcionarios habían dicho públicamente que partiría de Turquía el 8 de julio a bordo de una de las versiones más antiguas del Air Force One, en lugar del lujoso 747-8 donado por Catar en el que había llegado. En ese momento, Trump dijo a los reporteros que realizaba el cambio “por los viejos tiempos”.
Trump abordó el avión más antiguo por la puerta del lado izquierdo a la vista de las cámaras, y las organizaciones de noticias, incluido The New York Times, informaron que había viajado en él al Reino Unido, donde volvió a cambiar al avión más nuevo. The Times informó en ese momento que la decisión fue impulsada en parte por la preocupación sobre la seguridad del nuevo avión donado por Catar, que no había sido equipado con todas las capacidades defensivas de las versiones más antiguas.
Sin embargo, en lugar de partir a bordo de aquel 747 modificado y de color azul claro, Trump fue trasladado rápidamente fuera de la aeronave mediante un contenedor de servicio de cáterin que había sido elevado hasta el lado opuesto de donde embarcaban los periodistas que viajaban con él, según indicó uno de los funcionarios estadounidenses. A continuación, llevaron al presidente a un tercer avión, en el cual voló en secreto al Reino Unido, dijo el funcionario con conocimiento del asunto.
A los reporteros en el avión más antiguo no se les dijo que Trump no había volado con ellos desde Turquía a una base aérea en el Reino Unido, lo que los convirtió en participantes involuntarios del engaño y los dejó, junto con algunos miembros del personal de la Casa Blanca, para servir como señuelos sin saberlo.
Después de que Trump llegó al Reino Unido, fue llevado en secreto de regreso a la versión más antigua del Air Force One. Luego desembarcó a la vista de los reporteros y caminó por la pista hacia el avión donado por Catar, en el cual voló a Washington.
El complejo plan parece haberse ideado en cuestión de horas, después de que las autoridades determinaran que una amenaza de Irán contra Trump era creíble. Ocurrió después de años de amenazas contra Trump por parte de Irán y en medio de la guerra que él lanzó contra ese país. Además, constituyó un caso inusual en el que se engañó al público sobre el paradero de un presidente.
Las autoridades no habían reconocido anteriormente que Trump no se encontraba donde afirmaban que estaba. La operación encubierta fue reportada previamente por The Washington Post, que identificó el avión que llevó al presidente al Reino Unido desde Turquía como un C-32A, una variante militar de un Boeing 757.