PÁVLOV: Condicionamiento clásico
El fisiólogo ruso Iván Pávlov (1849 – 1936) descubrió el vínculo entre estímulo y respuesta. Estaba investigando la salivación en perros cuando se dió cuenta de que el animal no solo empezaba a salivar al ver la comida, sino que también al escuchar los pasos del asistente que se aproximaba. El perro empezó a asociar el sonido de los pasos del asistente con el hecho de ser alimentado.
Pávlov inició entonces una serie de experimentos para probar lo que estaba sucediendo. Presentaba al perro el sonido de un metrónomo y le colocaba en la boca una pequeña cantidad de carne en polvo para provocar salivación.
El perro comenzó a asociar el sonido con la presentación subsecuente de la comida. Obtuvo los mejores resultados cuando el metrónomo precedía al polvo de carne aproximadamente por medio segundo. Se ha denominado condicionamiento clásico a este tipo de aprendizaje asociativo.
El aprendizaje por condicionamiento clásico siempre implica una serie de estímulos y respuestas: un estímulo incondicionado (EI), una respuesta incondicionada (RI), un estímulo condicionado (EC) y una respuesta condicionada (RC). En el ejemplo de Pávlov y sus perros, los estímulos y las respuestas fueron las siguientes:
Estímulo incondicionado (EI): El polvo de carne en la boca del perro que provocaba, sin aprendizaje alguno, la respuesta de salivación.
Respuesta incondicionada (RI): La salivación en respuesta al polvo de carne en la boca del animal; era una reacción innata.
Estímulo condicionado (EC): El metrónomo, que al ser asociado con el polvo de carne adquirió la capacidad de provocar una respuesta.
Respuesta condicionada (RC): La salivación como respuesta al metrónomo solo.
Se considera que el condicionamiento clásico es una forma de aprendizaje porque una conducta ya existente puede ser provocada por un nuevo estímulo.
Algunos años mas tarde en los Estados Unidos, John Watson (1878-1958) y su colaboradora, Rosalie Rayner, probaron esta idea al enseñar a un pequeño llamado Albert a sentir temor ante un estímulo. Primero se permitió que Albert jugara con una rata blanca de laboratorio: no mostró el menor temor hacia el animal. Luego Watson comenzó a golpear una barra de acero justo detrás de la cabeza de Albert cuando jugaba con la rata. El fuerte ruido hacía que el niño llorara, y después de siete apareamientos comenzó a mostrar temor de la rata cuando ésta era colocada cerca. El niño había sido condicionado para temer a la rata. Más aún, sus respuestas de temor se generalizaron, es decir, Albert también mostraba temor ante otros objetos blancos y peludos. La conducción de este experimento hizo surgir serios cuestionamientos éticos respecto a la investigación con niños, y en la actualidad no sería permitido. Watson no intentó extinguir el temor de Albert después de terminar el experimento. No obstante, este ejemplo ilustra la forma en que una serie de respuestas puede ser condicionada con los niños.
Fuente:
www.google.com (como que se me ha pasado pillar el link).
Que A vaya a B tiene un motivo, si sumo C en el proceso cuando se dé C no hará falta que haya un motivo para que A vaya a B (animalmente hablando, luego hay mucho friki por ahí suelto

).