MADRID.- Finalmente, todo ha quedado en una broma. Los autores de 'Massage Milk' y 'Milk Pig', dos 'blogs' chinos presuntamente censurados el pasado día 8 de marzo, han desvelado que no ha existido censura de ningún tipo, sino que ha sido una broma preparada por ellos que ha sido tomada por cierta y se ha difundido por todo el mundo.
Wang Xiaofeng, periodista pequinés y autor de 'Massage Milk', reconoció que no se trataba de una broma, ya que su bitácora está dedicada a la sátira política. Según publicó en su página web, el cierre se debía a "razones inevitables que todo el mundo conoce". Dicho cierre sólo duró un día.
En una entrevista, el propio Weng reconoce que todo fue orquestado para dar una lección a la prensa occidental, a la que tacha de "irresponsable". "Los asuntos chinos no siempre son como la gente piensa", ha comentado el periodista pequinés, según recoge 'The Wall Street Journal' (WSJ).
Este periodista critica a la prensa occidental por publicar asuntos de su país "sin comprender las circunstancias de China", y destaca que el periodista que cubrió la noticia en la BBC no contactó con él para preguntar sobre el cierre. Sin embargo, Sebastian Usher, que cubrió tema para la BBC, ha asegurado que le fue imposible contactar con Weng. También ha asegurado que hay una "acción visceral contra los periodistas que informan sobre la falta de libertad de expresión en Internet en China".
Sin embargo, Yuan Lei, autor de 'Milk Pig', ha rectificado, según 'Asia Media': "Me gusta hacer bromas, pero parece que esta vez no todo el mundo se ha reído. Mi intención no era tomaros por tontos. No quiero que los medios piensen eso".
En China hay casos serios de censura, e incluso detenciones motivadas por lo que algunos ciudadanos publican en la Red, como ha sucedido con Li Yuanlong. Por eso, no a todo el mundo le ha hecho gracia esta broma de dudoso gusto que podría repercutir en la difusión de futuros casos de censura por parte de las autoridades chinas.
Julien Pain, de la organización 'Internet Freedom Desk', ha comentado al WSJ que Wang conoce muy bien las consecuencias de su acto. "Si algunos 'bloggers' avisan de esta forma de la llegada del lobo, nadie nos escuchará cuando intentemos apoyar a aquellos que en realidad necesitan ayuda. La censura existe, así como la represión contra quienes publican en Internet", ha añadido Pain.
FUENTE :
http://www.elmundo.es/navegante/2006/03/15/esociedad/1142414387.html










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