La proyección de un haz de luz sobre el bulto muestra una reflexión idéntica a la del haz reflejado sobre una superficie plana, lo cual significa que el objeto en sí, en esencia, se hace invisible.
Este nuevo dispositivo de invisibilidad no sólo sugiere que son viables los materiales capaces de dar invisibilidad, sino que también representa un gran paso hacia la óptica de transformación, abriendo la puerta a la manipulación de la luz a voluntad para crear microscopios más potentes y ordenadores más rápidos.
Con una fabricación más precisa, el nuevo enfoque de diseño debería conducir a un material que opere con luz visible, en otras palabras, que genere invisibilidad literal ante los ojos humanos.











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